En Colombia siendo el cuarto país del mundo en la escala de biodiversidad, cabe destacar la presencia de una décima parte de las especies de orquídeas estudiadas a nivel mundial, que llegan a unas 35.000. Es así como cerca de 3500 especies nativas hacen presencia en nuestro territorio, adaptadas a los diferentes pisos térmicos, ofreciendo una infinita variedad de tamaños, colores, aromas y formas de inigualable belleza.

La Asociación Caldense de Orquideología ha trabajado desde hace diez años, en la realización de un sitio que como regalo a la ciudad, permita apreciar, admirar y estudiar de forma permanente, orquídeas propias de la región, todas de gran belleza y valor biológico, muchas de ellas desconocidas y otras casi extinguidas por la acción del hombre.

Gracias a la buena acogida de la idea por parte del Comité Departamental de Cafeteros de Caldas, se determinó que uno de los bosques que rodean el Recinto del Pensamiento, reunía las condiciones para el montaje del proyecto. A finales del 2003 la Asociación Caldense de Orquideología inició la tarea de montar y operar el Bosque. También, en el primer semestre de 2003 se construyó, vecina al Bosque, su sede, en la cual se realizan cursos de cultivo de orquídeas, que pretenden divulgar el estudio y conocimiento de dichas plantas, las técnicas de su cultivo, manejo y reproducción, así como las actividades que adelanta la Asociación.

El proyecto en sí, consiste en utilizar un área cercana a 26.000 metros cuadrados de bosque secundario, cruzado por quebradas de aguas cristalinas, y en el cual existe ya un sendero de 640 metros, construido en losas de concreto, desde el cual el visitante puede apreciar la florescencia de unas 14.500 plantas de orquídeas de las mas variadas formas, tamaños y colores.

La longitud del sendero podrá llegar en un futuro a más de 1.500 metros. De acuerdo con un proyecto arquitectónico y paisajístico que se elaboró al respecto, las orquídeas han sido plantadas en su medio natural original: troncos de árboles cubiertos de líquenes multicolores, chamizos húmedos tapizados de musgos, helechos arbóreos y suelos del bosque cubiertos de hojarasca. El entorno estará complementado por bosque natural, y plantas propias del mismo como helechos, calateas, filodendros, anturios, cilantrillos y bromelias, conformando un ambiente de gran belleza y valor por su diversidad biológica.

Es pues este un lugar que podrán disfrutar los habitantes y visitantes de nuestra ciudad en toda época, ya que la floración de las diferentes especies se presentará en forma escalonada, dando lugar a temporadas en que se podrán apreciar cada una de ellas. Por otra parte, el Bosque cumple una importante labor didáctica, ya que los recorridos son guiados por personas idóneas, que pretenden sembrar en los visitantes, en los grupos de niños de colegios y escuelas de la región, la inquietud de la investigación y la necesidad de la protección y conservación de estas especies vegetales.