Escuela y Café

Este proyecto busca preparar desde la escuela, la próxima generación de caficultores representada en los niños y niñas, hijos de los actuales productores de café del departamento de Caldas, ampliando la cobertura del proyecto Escuela y Café para cubrir 180 escuelas posprimarias en el área rural del departamento.
Desde la escuela pública, en horario escolar, dentro del currículo y en forma permanente, los estudiantes se apropian del conocimiento y la información necesaria, para la producción y manejo del producto del cual dependen económicamente sus familias y que constituye la base de la economía de la región, en este caso el café. 
Se espera que estos niños y niñas, al terminar sus estudios de educación básica o media, vean en el café una posible opción de vida. Si optan por ser cafeteros (as), se desempeñen adecuadamente gracias a la adopción de una mejor tecnología, logrando así más eficiencia y productividad.
Este proyecto es liderado por el Comité Departamental de Cafeteros de Caldas, en asocio con la Gobernación de Caldas y los municipios del departamento.

Reconocimientos

La Organización de Estados Iberoamericanos OEI (2.003), en el concurso “Escuelas que hacen Escuela”, distingue al proyecto Escuela y Café, como una experiencia relevante a nivel internacional en Educación para el Trabajo.

Fases

1. Vinculación de la comunidad educativa: Esta fase establece los procedimientos y requisitos para que las comunidades educativas (padres de familia, maestros y estudiantes) accedan al proyecto.
 
2. Articulación del proyecto Escuela y Café al Proyecto Educativo Institucional (PEI): Las comunidades educativas adaptan los currículos escolares, articulando el proyecto “Escuela y Café” a las distintas áreas de estudio. Esta fase permite crear las condiciones legales e institucionales para desarrollar el proyecto en la escuela.

3. Integración curricular: A través de procesos de capacitación y acompañamiento, los maestros adaptan las guías de autoinstrucción con metodología Escuela Nueva (Matemáticas, Inglés, Español etc), integrando aspectos culturales, técnicos y administrativos de la economía cafetera a los contenidos específicos de las guías. 

4. Desarrollo de proyectos dirigidos: A medida que los niños(as) desarrollan el contenido de las guías, se establece en la institución un proyecto demostrativo de café, en donde tanto maestros como estudiantes, ponen en práctica los contenidos teóricos abordados desde las diferentes áreas de estudio. 

5. Aplicación de conocimientos en las fincas - Proyectos supervisados: Los niños(as) aplican en sus fincas los conocimientos adquiridos en la escuela, a través de un pequeño proyecto de café, propiciando el compartir de saberes entre los niños (as) y sus padres.

Cobertura y Proyecciones

En el año 2006 se logró: 10 nuevas posprimarias rurales vinculadas, 120 posprimarias rurales mantenidas.  12.100 estudiantes. 614 docentes capacitados. 6.661 proyectos supervisados

Para el año 2007 se proyecta 1.100 nuevos proyectos supervisados, 300 estudiantes en proceso de certificación de la primera norma de competencia definida por la mesa sectorial de café, 320 Docentes Capacitados, 130 escuelas mantenidas y vincular 10 nuevas escuelas.

Impacto: Según estudio realizado por el Centro Regional de Estudios Cafeteros y Empresariales - CRECE (2.001), los impactos reales y potenciales del proyecto están determinados en términos de:

Género: El 53% de los proyectos supervisados han sido realizados por niñas. El proyecto promueve modificaciones en los roles de las niñas, sobre todo en la manera en que los padres perciben el papel de las jóvenes dentro de la dinámica productiva.

Replicabilidad del proyecto en otros sectores de la producción: La metodología empleada en el proyecto, ha dado los lineamientos para fortalecer otros proyectos pedagógicos productivos en zonas no cafeteras. Por ejemplo, se han encontrado en algunas escuelas adaptaciones referidas a la producción de mora, caña panelera, entre otros.

Pertinencia del sistema educativo: El programa ha contribuido a aumentar la implementación de los aprendizajes. El 89% de los estudiantes afirmó que han utilizado lo que han aprendido en el programa, en sus fincas.

Mejoramiento de las condiciones de trabajo infantil en las zonas rurales: De acuerdo con los parámetros de la UNICEF, las labores realizadas por los niños y niñas en el desarrollo de Escuela y Café, no clasifican como “trabajo infantil inapropiado”. El proyecto se considera más como un programa de formación para el trabajo que como una forma de trabajo infantil.
 
Retención de los jóvenes en el campo: El proyecto se está constituyendo en un mecanismo que contribuye a la retención de los jóvenes, no sólo en el sistema educativo, sino también en las zonas rurales. Esto se refleja en el hecho de que los estudiantes involucrados en Escuela y Café se muestran con más confianza para asumir la administración y el manejo de una finca cafetera.

En relación con los roles familiares: El proyecto goza de gran aceptación de parte de los padres de familia, debido a que éstos han percibido un mayor interés de sus hijos e hijas por los temas relacionados con la finca, particularmente cuando es una niña, pues en estos casos los padres manifiestan estar a gusto con el hecho de que su hija se identifique con la actividad que ellos realizan y que puedan trabajar en equipo.

Las prácticas pedagógicas: El proyecto se ha articulado integralmente a los procesos de enseñanza - aprendizaje y es más efectivo que los proyectos productivos tradicionales, en términos de su contribución al logro de la pertinencia del sistema educativo.

 

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